Desde 2009 con la entrada en vigor de la Ley Ómnibus (Ley 25/2009), los Colegios Profesionales no pueden establecer baremos orientativos de honorarios profesionales. Se acabó y no sabemos si volveran. El objetivo del CSCAE (Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España) para 2016 es el reconocimiento por el órgano competente de la Administración Pública de un sistema de cálculo de honorarios orientativos al servicio de entidades públicas para el establecimiento de los correspondientes tipos de licitación en los procedimientos públicos de adjudicación. Se trata, por un lado, de defender una remuneración que se corresponda con el trabajo que se realiza y con la responsabilidad que se asume y, por otro, de que la administración pública mejore los niveles de transparencia de los procedimientos de adjudicación.

Existe la posibilidad de que los precios bajos y competencia desleal que sufrimos en muchas ocasiones sea por esa liberalización de honorarios. Con la existencia de los baremos de honorarios se tenía una referencia, más o menos se podía saber por dónde andaban los precios y lo podemos utilizar como rango de precio, pero los compañeros jóvenes, los recién salidos de las escuelas no saben cuanto valen las cosas y, lo que es más grave, no les han enseñado a calcularlas, así que en muchas ocasiones, al tener todavía pocas necesidades y costes (pagar alquileres de despachos, personal, etc…) pueden tender a poner precios excesivamente bajos pero suficientes para ellos, desde luego acordes con su experiencia, pero que pueden destacar ante un mercado poco educado en cuanto a valorar lo que cuestan las cosas y para que sirven más allá de para cumplir un trámite.

El siguiente artículo del blog Somaa – Los honorarios del arquitecto– totalmente recomendable leerlo al 100%, muestra de un modo muy interesante la óptica de los honorarios para poner en valor el trabajo de los arquitectos. Desde ese punto de vista se le deberían entregar o hacer ver al cliente desde el primer día, a ver si por fin se consigue erradicar esa idea errónea, tan extendida en nuestra sociedad, de que los honorarios de los arquitectos son demasiado altos…

Entonces ¿Qué hacemos?

Bueno, pues va a tocar elaborar nuestros precios y adecuarlos a lo que consideramos que valen nuestros servicios. No es un tema sencillo, pero en el siguiente apartado se darán unos puntos a seguir para calcular unos honorarios profesionales, pero para poder calcular los honorarios hay que tener claras otras cosas que habrá que tener en cuenta a la hora de fijar precios.

Por un lado tendremos que tener muy claro a qué público queremos llegar, es decir,no va a ser posible poner un precio justo para todos. Según el público al que te dirijas el precio no es que sea caro o barato, sino que será apropiado o no apropiado, ya que el mismo precio puede resultar excesivo para un cliente de un barrio normalito que pretende arreglar su cocina para hacerla al menos habitable, pero puede ser que, ese mismo precio, para el mismo servicio, sea irrisoriamente barato para un cliente en un barrio rico, con mayor poder adquisitivo que pretende arreglar también una cocina pero porque se ha aburrido de la que tenía y que por lo tanto te descarte por darle a entender el precio que no le vas a aportar la calidad o el servicio que quiere.

No pretendas llegar a todos los públicos, es un error.  Céntrate en un segmento de mercado para poder optimizar tu oferta y la manera de llegar al cliente.

Por otro lado tendrás que tener muy claros tus costes. Tu coste es el mínimo imprescindible que deberás cubrir con tus honorarios, así que van íntimamente relacionados con los precios de tus servicios.

Si para cubrir tus costes necesitas poner un precio que no te lo pagan y siempre tienes que estar bajando tus honorarios, entonces tienes un problema que tienes que resolver de una de las dos siguientes maneras.

  1. Reducir tus costes
  2. Dirigirte al mercado que esté dispuesto a pagar el precio que necesitas para poder cubrir tus costes.

Es así de sencillo… o de difícil (no no dije que fuera fácil)

Si siempre te toca bajar honorarios por ser caros puedes o reducir tus costes para poder bajar precio o dirigirte al mercado que esté dispuesto a pagar el precio que necesitas cobrar.

Todo esto que te estoy contando es una complicada teoría de márketing que no domino en absoluto, solo he leído sobre el tema lo suficiente como para saber que el “pricing” o poner precio a las cosas es una ciencia en sí misma, pero si algo me queda claro es lo que te he comentado de la elección de mercado.

Esto de dirigirse a mercados concretos nadie lo había tenido en cuenta a la hora de calcular los baremos de honorarios.

Calcular honorarios de servicios profesionales

A continuación te cuento una manera (hay muchas) de calcular honorarios de servicios profesionales. Es una manera de obtener una cifra con la que no perder dinero, una base sobre la que acabar por definir el presupuesto que pasarás a tu cliente.

No siempre te va a servir, pues en algunos casos hay que tener en cuenta otros factores, como el presupuesto de obra que manejamos o la responsabilidad que implique un determinado encargo.  O también habrá que dar menos peso a otros, como el tiempo, ya que por ejemplo hacer 10 viviendas en bloque no cuesta 10 veces más tiempo que hacer solo una, así que ese factor habrá que corregirlo, pero eso ya lo dejo a tu cargo, yo me limito a darte una base sobre la que trabajar.

Honorarios-presupuesto-arquitecto

En primer lugar tienes que saber qué cuestas tú y para eso tienes que saber cuánto quieres ganar al año. Pon una cifra ¿Cuál quieres que sea tu sueldo anual? En base a esa cifra obtendrás tu coste mensual, bajando hasta el coste diario y finalmente al coste de tu hora de trabajo para alcanzar el sueldo que te has impuesto. Además, anualmente tendrás unos costes fijos que habrá que repercutir a ese coste por hora que necesitas cobrar para poder alcanzar el sueldo que te has marcado. Costes como las primas de seguros, los gastos de colegio, cuotas de autónomos, alquileres, asesorías, mantenimientos… ten en cuenta todos estos gastos, suma su coste anual y pásalo a coste por hora para así sumarlo al coste que ya tenías. De esta manera obtendrás un precio objetivo por hora de trabajo.

Todo trabajo en el que la suma de tus horas por el precio de cada una de ellas supere el precio que vas a cobrar habrá estado infravalorado, estarás perdiendo dinero.

Además de tener en cuenta el tiempo que pasarás en obra o in situ, ten en cuenta también que habrá unas horas de gestión, de reuniones, de trabajo en despacho, de redacción de documentación, de estudio… cuanto más lo desgloses más sencillo te resultará estimar las horas que te supondrá el encargo. A parte de conocer tu coste, todo trabajo supone otros costes que habrás de tener en cuenta, son los costes variables, los que dependen de cada uno de los encargos y que tendrás que estimarlos.

Desplazamientos (cuántos desplazamientos te van a suponer), colaboraciones de otros compañeros, papelería, encuadernación, consumibles… establece unos módulos para cada uno de estos costes, de manera que te resulte sencillo estimar cuantos de esos módulos necesitarás para un encargo en concreto.

De esta forma ya tienes, por un ladog la estimación de tiempo que vas a emplear y el coste que tendrá ese tiempo y por otro lado tendrás los costes que te va a suponer realizar el encargo.

Puedes meter todo esto en una hoja de calculo y ya tienes un precio por debajo del cual, pierdes dinero. Pero en realidad, si estuviéramos hablando de un producto, en este punto habría que decidir aplicar un margen al precio base que es dónde estaría el beneficio industrial. No olvidemos que, al fin y al cabo, somos una empresa que no debería conformarse con pagar sueldos (tú sueldo), sino que debería aspirar a ganar dinero. Esto sería lo deseable y aplicarlo dependerá mucho del cliente al que de dirijas. Al menos con esto se puede tener una base sobre la que decidir el precio de una manera objetiva y sin entrar en pérdidas.

[alert_red]A continuación se citan un par de blogs o portales que contemplan estas variables y aplican dichos criterios al calculo de los honorarios profesionales de los arquitectos:[/alert_red]

  • Presupuesto arquitecto, en este portal se ve todo de un plumazo, puedes calcular los honorarios en base a redacción de proyecto y dirección de cualquier tipo de obra o trabajo de un arquitecto. No es aconsejable quedarse con esta primera valoración. Lo suyo es, en principio, cotejarla con otras vias de calculo. Para ello precisamente en el siguiente punto se trata de un blog el cual da alguna que otra herramienta más para poder llevar a cabo una comparativa y asi poder afianzar unos honorarios.
  • La hora del arquitecto, esta es muy interesante por que explica muy bien los estudios frente a los gastos, mantenimiento de una oficina de arquitectura para obtener unos honorarios ajustados al mercado y ademas ofrece la descarga de un software de calculo de honorarios muy util.

Recomendaciones para el cálculo de honorarios

  1. Ya que te has pegado el trabajo de calcular tus honorarios, sé serio y mantenlos.  Esto no es un zoco.  Si tu has calculado que tu precio es ese, no te rebajes para alcanzar el precio que ha puesto otro, pues si baja de tu coste estarás perdiendo dinero a pesar de haber ganado un encargo ¿es que quieres trabajar a pérdidas?
  2. Calcula tu precio y dirígete al mercado que esté dispuesto a pagarlo.  De esa manera podrás conocer a tu cliente, definirlo, adecuar tu forma de promocionarte, tu forma de dirigirte a él.  No se llega igual a todos os públicos, cada mercado requiere una forma de llegar y acertarás más si defines cuál es el tuyo.  Decídelo y a por él.
  3. No te cortes en cobrar servicios que no esté definidos en tu presupuesto.  Nadie regala nada y si lo dejas claro desde el principio no tiene por qué ofenderse nadie ¿o es que cualquier industrial no va a pasar incremento de presupuesto en cuanto haya una variación en las partidas a ejecutar?  Indicar un precio hora desde el primer momento y tenerlo firmado te ayudará a no regalar tu trabajo.
  4. Limita el tiempo del servicio en contrato.  Si calculas el presupuesto para una duración de obra de un año, indica el sobrecoste que supondrá cada mes de retraso, así evitarás verte en obras que se eternizan por causas que te son ajenas, pero que te hacer perder tiempo que a la larga se come tus beneficios.
  5. Detalla muy bien tus presupuestos, que quede bien claro lo que entra y lo que no entra.
  6. Ponerle precio a todo hará que tenga valor, de manera que si al final decides no cobrarlo, será un detalle que tendrás con el cliente frente a la percepción de obligación que tendría el cliente de que hicieras algo que no se ha detallado ni valorado.  Un claro ejemplo son las reuniones interminables en las que no se habla de temas técnicos, pero que el cliente quieres que estés.  Si tuvieran precio ¿quería el cliente que perdieras el tiempo en eso?
  7. Siempre un contrato firmado en el que se detallen las condiciones de todo, por supuesto también de los precios y de los servicios que quedan incluidos.  Te ahorrarás muchos problemas.
  8. Establece formas de pago claras, con plazos definidos tanto de facturación como de pago desde la fecha de factura.
  9. Hacer ofertas y descuentos no es malo, es una estrategia comercial y de marketing, lo malo es la perpetuación del precio de la oferta.  Si haces una oferta o un descuento, que tenga un objetivo a futuro, ya sea de captación, fidelización o de ganar visibilidad, pero que sirva para algo.  No regales nada a cambio de nada.

Estas son unas recomendaciones a tener muy en cuenta a la hora de definir una relación con el cliente. Espero que estas recomendaciones junto con mi forma de calcular honorarios profesionales te sirva para el futuro. Los colegios deberian celebrar jornadas en las que se enseñe a calcular precios de servicios, será una manera de mostrar a los compañeros que tiran sus precios por los suelos que, en realidad están perdiendo dinero y que todos podemos seguir las mismas reglas del juego.

Los baremos es difícil que vuelvan, pero al menos que pongan a nuestra disposición herramientas para compensar que no tenemos esa base.

[FUENTE] ALARIO ARQUITECTURA TECNICA

Idioma