Vídeo sobre el proceso constructivo de la torre Castelar, del arquitecto Rafael de la Hoz Arderius y Gerardo Olivares James, de 1972 a 1975, en la glorieta de Emilio Castelar, en Madrid, para la asignatura de Innovaciones Tecnológicas de la Universidad de Alcalá de Henares. Realizado por:

Nuria Campillo http://cargocollective.com/nuriacampillo
Eduardo Hernández del Caz http://www.eduars.es/

Profesores: Alberto Alarcón García, Paz Núñez Martí y Teresa Escaño Rodríguez

Conocido por su magnifico sistema estructural en una pequeña base, la torre Castelar es uno de los edificios más singulares del Paseo de La Castellana de Madrid. El edificio, es obra del reconocido arquitecto Rafael de la Hoz y Gerardo Olivares James, fue un hallazgo tecnológico y arquitectónico en el momento de su construcción y hoy en día sigue siendo imagen de vanguardia en la capital de España.

El edificio se gestó como un gran volumen prismático de vidrio que levita sobre una plataforma. Sus 17 pisos se sujetan a un núcleo de hormigón que se encuentra en testero del edificio, de forma que el 50% de su área queda suspendida en el aire, sujeto por cables de acero, a modo de espina dorsal, que hacen de tirantes. Su fachada, realizada como una doble piel de vidrio que solo deja pasar la luz fría, haciendo que sea muy luminoso, y sirva como colchón climático.

La parcela en la que está ubicado el edificio, en el Paseo de la Castellana, número 50, es el remate de una manzana, con forma de sector de círculo y rodeado de edificios exentos de distintas formas y naturalezas, presenta un gran desnivel, el cual se aprovecha para que sea una ventaja en vez de un inconveniente. El edificio se comenzó a proyectar en los años 70 y se terminó después de varias crisis en 1986. En un entorno en donde todos los edificios les da igual su entorno y el lugar donde se encuentran, la Torre Castelar hace un ejercicio contrario, casi concentra toda la masa en el centro y deja rodearse de ciudad, difuminando los límites del solar y permitiendo al viandante, acercarse hasta la misma puerta, permitiendo pasar del Paseo de la Castellana a la calle superior, con un desnivel de 18 m, casi por su interior.

La parte funcional del edificio se divide en dos programas, una bajo rasante con salas comunes, salas de reuniones y acceso, y unas sobre rasante de oficinas, en un edificio en el que el acceso se produce subiendo por una escalinata que recuerda a los antiguos templos egipcios sorprendiendo en su desembarco por el volumen de entreplanta, que sumado al volumen prismatico superior parece levitar y comprimir un espacio magnificando su entrada.

Torre Castelar

La ubicación de la torre Castelar se realiza dentro de una parcela complicada, por su ubicación en una rotonda, en una de las vías bastante importante de Madrid, y con un desnivel importante, lo que para otros sería un problema, en este caso se convierte en oportunidad. Se coloca lo más alto que puede y lo más atrás que le permite el programa, de esta manera gana perspectiva y altura, la parte enterrada forma parte del terraplén que se separa de la castellana y ofrece un lugar abierto delante, es un terraplén para la ciudad una rampa verde seguido de una rampa de travertino. La escala del edificio se pierde, no existe ningún elemento en la fachada que de una pista a su escala, intencionadamente se evitan los elementos estructura y huecos visibles, que pudiesen dar una idea de cuantas plantas tiene el edificio o que dimensión tiene.

Posteriormente ha sido reformado por Rafael de la Hoz (Hijo). Se han abierto espacios que han dado amplitud a las plantas, se han incluido mejoras en los accesos, en el interior y en los sistemas de seguridad, y se ha adecuado conforme a normativa en cuanto a la limitación de la demanda energética.

Una de las intervenciones más sobresalientes ha sido el muro que une la entrada principal y la entreplanta, en el que se ha utilizado una piedra muy particular, denominada Costero, sin pulir, por lo que mantiene su textura natural con sus irregularidades y hendiduras característicos de las piedras en bruto. Un dato más a la sobriedad del edificio que otorga amplitud y bastante luz al espacio.

Torre Castelar


José María Carrillo Rodriguez. Arquitecto CEO en Carrillo Arquitectos | Forma y Espacio.

Idioma